Soluciones nutricionales para problemas musculares

El afán por buscar los mejores cuidados para nuestros caballos puede llegar a ser contraproducente si no entendemos cuál es el diagnóstico exacto de una lesión muscular ni qué manejo y dieta ha de seguir el ejemplar durante su proceso de recuperación. Y es que no es lo mismo sufrir una rotura de ligamentos que padecer la Enfermedad del Lunes o los síntomas típicos de la vejez. Cada “dolencia muscular” tiene su solución nutricional.

Son muchos los jinetes dispuestos a cuidar de sus caballos con esmero, queriendo proporcionarles todas las atenciones necesarias para que éstos se recuperen totalmente de sus patologías. Sin embargo, para hacerlo correctamente, es necesario que estos mismos jinetes dispongan de unos conocimientos básicos sobre las enfermedades más comunes del caballo para que, así, puedan tener una ligera idea de cómo actuar en cada situación. De esta manera podrán convenir rápidamente con su veterinario acerca de las diferentes opciones de pruebas diagnósticas y tratamientos a seguir, llegando, cuando sea posible, a la total recuperación de su caballo cuanto antes.

¿Pero qué quiere decir esto exactamente?

Cuando hablamos de “problemas musculares” hay varios campos a los que nos podemos estar refiriendo. Con “un problema muscular” puede que estemos indicando que hemos irritado o incluso roto alguna fibra en un tendón o ligamento del caballo, o incluso todo el tendón en sí.

Estas lesiones son comunes en los caballos de deporte. Pero también podemos referirnos a la “Enfermedad de los Lunes”, que también se puede llamar Miocitis, Rabdomiolisis, PSSM o RER. Y las causas y el tratamiento de esta enfermedad son totalmente diferentes a los de una lesión de tendón.

Con “un problema muscular” también puede que estemos describiendo los dolores típicos de un caballo ya algo mayor. Notamos que el tranco es algo más corto cuando sale de su box por las mañanas, se bota algo menos de lo habitual, experimenta algo de dolor si apretamos la cincha repentinamente, podemos sentir alguna que otra inflamación o sensibilidad de vez en cuando, y además, puede que haya algo de artritis. Al igual que nos ocurre a nosotros cuando pasamos la barrera de los 40 años, a los ejemplares de cierta edad también les cuesta más arrancar, aunque no les pase nada serio.

Estas tres opciones referidas simplemente como “un problema muscular” implican, sin embargo, tratamientos veterinarios y cuidados nutricionales muy específicos, además de tener pronósticos de recuperación completamente distintos. De ahí que sea tan importante prestar atención a nuestro veterinario y entender bien cuál es el diagnóstico que nos da ante una dolencia de este tipo, para no unificarlas todas en el mismo saco de “mi caballo tiene un problema muscular”

Lesión de tendón o ligamento. Sin duda, que el veterinario diagnostique un problema de este tipo es una mala noticia. Recuperar o no a un caballo con esta dolencia dependerá de la importancia de la lesión, del tratamiento veterinario que reciba, de la disciplina que se quiera volver a practicar, de la seriedad del jinete durante el proceso de recuperación y, desde luego, también de la suerte.

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